Proteja su alfombra de la suciedad diaria y mantenga su belleza durante años.
01 · Qué es y cómo funciona
02 · Beneficios principales
03 · Con y sin tratamiento antimanchas
04 · Una protección que no se ve
05 · Cómo actuar ante un derrame
01
Qué es y cómo funciona
Mantener una alfombra impecable no es fácil, sobre todo en hogares con niños, mascotas o visitas frecuentes. El tratamiento antimanchas es un tratamiento protector especializado que impide que manchas, suciedad y líquidos como vino, café, zumo o barro penetren en las fibras.
Crea una barrera invisible alrededor de cada fibra: los derrames permanecen más tiempo en la superficie y dan margen para absorberlos antes de que se conviertan en una mancha permanente.
El líquido se queda en la superficie, sin entrar en la fibra.
02
Beneficios principales
1
Limpieza fácil
Los derrames se pueden secar antes de ser absorbidos.
2
Aspecto intacto
Protege sin alterar el color, la suavidad ni la textura originales.
3
Mayor durabilidad
Evita que la suciedad penetre en profundidad y prolonga la vida útil de la alfombra.
4
Menos limpiezas profundas
Se reducen los lavados profesionales, que a veces pueden dañar las fibras.
5
Ideal para hogares activos
Especialmente útil con niños, mascotas o zonas de mucho tránsito.
03
Con y sin tratamiento antimanchas
Así se comporta una alfombra ante un derrame, con y sin la protección del tratamiento antimanchas.
✗ Sin tratamiento antimanchas✓ Con tratamiento antimanchas
04
Una protección que no se ve
Las alfombras de comedor, salón y zonas de paso soportan derrames y desgaste a diario. El tratamiento antimanchas actúa como primera línea de defensa y mantiene la viveza de los colores, algo clave en fibras naturales como el yute y la lana, que son más absorbentes.
Forma una capa ultrafina y transparente, sin rigidez, brillo ni opacidad, incluso bajo luz solar directa. Sirve para seda, tejidos planos o lana anudada a mano: se aprecia el diseño y la artesanía, no el tratamiento.
05
Cómo actuar ante un derrame
El tratamiento da margen, pero no sustituye a actuar rápido: cuanto antes se absorba el derrame, mejor.
1
Absorba inmediatamente
Use un paño blanco limpio o papel absorbente. Presione sin frotar, trabajando siempre del exterior hacia el interior de la mancha.
2
Agua fría o tibia
Contrarreste con agua clara fría o tibia. Nunca use agua caliente: puede fijar la mancha en las fibras de lana o seda.
3
Solución de detergente neutro
Si persiste, aplique agua tibia con unas gotas de detergente de pH neutro. Úsela solo como humectante y deje actuar unos minutos.
4
Enjuague y seque
Absorba con papel o tejido absorbente, presionando sobre la mancha. Repita varias veces hasta que no queden residuos.
Para grasas, chicle, óxido, tinta y otras manchas concretas, siga el manual de mantenimiento. Si tiene dudas, consulte con un profesional antes de aplicar cualquier producto.